Por la Lic. Yamila Sycz


Los límites son necesarios para el crecimiento y desarrollo integral del niño. Hay maneras adecuadas al momento de aplicar un límite, y otras que no.

Lo que NO:

  • Penitencias prolongadas o no cumplimiento de las mismas.
  • Indicaciones y/o límites indefinidos. Ejemplos:
    • Afirmación inefectiva (ves que no ordenaste!)
    • Preguntas ("¿por qué no lo hacés?")
    • Ruego
    • Ignorar
    • Respuestas hostiles y/o agresivas
    • Amenazas sin contenido
  • Gritos de manera reiterada y constante.
  • Acudir rápidamente frente a llanto injustificado.
  • Que otros se involucren en las conversaciones (hermanos, abuelos, tíos).

Lo que SÍ:

  • Penitencias cortas y específicas. Acorde a la edad.
  • Anticipar y preever momentos del día, para organizarlos y bajar la ansiedad.
  • Diálogo. Comprensión de sentimientos.
  • Hablar claro. Ordenes sin gritar
  • Establecer pautas previamente, así como las consecuencias de sus acciones, tanto positivas como negativas.
  • Posibilidad de elección.
  • Reconocer buenas conductas con precisión, con elogios y/o premios tangibles.
  • Decisión y acuerdo previo entre adultos intervinientes en la educación del niño respecto a los límites y consecuencias (padres, abuelos, tíos, etc).
  • Los más pequeños, necesitan que se los acompañe o mueva hasta el lugar.
  • Perdonar y olvidar.